Cosas que aprendí un jueves de agosto a 27 metros de profundidad


El submarinismo es un deporte que me apasiona pero en el que soy más malo que un político currando por y para la gente, soy malo pero disfruto, y soy malo porque por un lado no puedo practicar todo lo que quisiera y porque como no practico me como las botellas de aire como si fuera una serpiente, que no degusta…traga.

Este año, en Las Negras, quería hacer unas cuantas inmersiones, y las he hecho, en concreto 4 y hacer el curso advanced, cosa que no he podido hacer por diferentes circunstancias, entre ellas una otitis que me ha jodido bien jodido.

Todo y así, he aprendido mucho en estas 4 inmersiones, sobre todo en la última, una inmersión que tenia que ser la primera del advanced y en que las cosas no han ido como tenían que ir.

Pensareis joder si no han ido como tienen que ir..qué coño ha aprendido, pues quizás una cosa que en un futuro me puede sacar de un apuro bajo el agua, incluso salvarme la vida.

Unos días antes del jueves 9 de agosto Victor me decía, Jordi, el jueves vendrás a la piedra de los meros, una inmersión de unos 32 m aprox y así hacemos la primera inmersión del advanced.

La verdad es que me hizo mucha ilusión y unas ganas terribles de que fuera jueves, y quizás esa ansiedad no fue todo lo buena que tenia que ser, lo cierto es que el jueves 9 me fui al centro de buceo Las Negras con mucha ilusión pero no os quiero engañar, nervioso.

Buceo
Con barracudas de compsñia

Por culpa del tiempo, cambiamos el punto de inmersión, nos fuimos a la piedra de Juanito que son unos 27 m aprox, nos subimos al barco, y enfilamos para allí, Victor hizo el Briefing y a mí me dijo Jordi tranquilo, es una inmersión normal solo que avísame cuando te queden 110 bares y 60, aparte de ser el mi compañero de inmersión.

Estando arriba nos comento que abajo el agua estaba fría y me puse la capucha, me equipé…y me tiré al agua sin problemas, pero con un poco de nervios ya que jamás había bajado más allá de los 14 -15 metros.

Cuando se dio la orden levanté la tráquea (no la del cuello sino la del jackett) y empecé a descender…y a medida que bajaba en metros aumentaba en nervios, nervios que me hicieron cometer errores.

El primer error fue que no se como cojones me puse la mascara que no paraba de entrarme agua dentro, bajar, vaciar la máscara, compensar…se me empezó a hacer un mundo y cometí el segundo error, querer ir rápido, quise bajar a toda ostia, aleteando como si no hubiera mañana.

Ese bajar tan rápido hizo que compensar se siguiera complicando, y encima la máscara se seguía inundando, en mi cabeza solo quería llegar al fondo, sentarme sobre el banco de arena, quitarme la máscara, recolocármela y vaciarla de agua.

El problema es que mi respiración dejo de ser como toca, calmada y pausada, pasando a hiperventilar, algo que provocaba que tuviera sensación de que me ahogaba, porque respiraba excesivamente rápido y lo cierto es que la sensación era que me faltaba aire.

Llegue abajo, vacié la máscara, la recoloque, seguía entrando agua, hiperventilaba, y mi cuerpo, mi cabeza me pedía subir, ascender a toda mecha desde 27 m de profundidad.

La verdad, estuve muy, pero que muy cerquita de lo que se conoce como entrar en pánico, algo que bajo el agua…no es muy recomendable.

Por suerte Victor estaba ahí, Victor vino a mi lado…y me hizo una señal de que me calmara, que respirara relajado, y pese a que yo le hacia la señal de subo, subo, me paro y me volvió a decir…calma.

Cerquita estuve de tener yo un ataque de pánico, por suerte…lo controlamos

Por suerte fui capaz, con la ayuda de Victor de calmarme, hice 2 o 3 respiraciones profundas y lentas, que hicieron que me calmara, Victor me quito las gafas, me las recoloco y apretó, y tras vaciarlas me quede en el fondo…mucho más tranquilo.

Esa tranquilidad me permitió acabar la inmersión, que fue a una media de casi 20 m, por desgracia no puedo decir que disfrute mucho de ella, porque por un lado llevaba un cabreo conmigo mismo considerable y por otra esa bajada kamikaze y los problemas que me provoque con los nervios me hicieron comerme una parte importante de la botella.

El resto de la inmersión fue estupenda, vimos un pulpo y diferentes especies de peces, pero obviamente tuve que subir mucho antes que el resto, obligando a Victor a acompañarme en la subida.

Una vez arriba, flotando en la superficie el bueno de Álvaro me preguntaba que qué tal, y yo cabreado como una mona le dije que fatal, porque lo que mas me cabreo no es que no me saliera una buena inmersión, sino que les había jodido la inmersión al resto, que no tienen la culpa de que yo sea un inútil.

Álvaro me decía, Jordi, no has jodido a nadie, tranquilo, pero yo seguía con esa sensación de haber jodido al resto.

Por suerte, y doy gracias a todos, cuando el resto subió no hubo ni media recriminación de nadie, al contrario, solo sinceros y muy buenos consejos de gente que tiene muchísima mas experiencia que yo en el submarinismo.

¿Os preguntareis qué aprendí?, pues la respuesta es dos cosas, la primera a reconocer una situación en la que me he puesto en una situación potencialmente peligrosa, y segundo… que he de hacer para salir de esa situación.

He aprendido que bajo el mar… solo sirve una cosa…la calma, que aunque el cuerpo me pida escaparme de allí…he de respirar hondo, bajar las pulsaciones, calmarme, y una vez hecho eso, he de evaluar la situación …. Y si esta todo correcto y el único problema es que yo me he puesto nervioso disfrutar de la inmersión después de haberme calmado.

Buceo
26.9 m…y un susto, pero valió la pena

Solo una cosa más, gracias, muchas, muchas gracias a todos los que ese jueves fuisteis a bucear conmigo, gracias por cada palabra de ánimo, por cada consejo y por vuestra infinita comprensión, gracias a Álvaro que el pobre me estuvo animando mientras estaba en la superficie sacando espumarajos y cagándome en todo lo cagable(yo cruzado de cables, y más conmigo mismo, soy muy borde) mientras el resto estaban aun buceando, y obviamente mil gracias a Victor, que me calmo a 27 m de profundidad y consiguió que aunque accidentada e imperfecta, hiciera la que ha sido mi primera inmersión profunda.

Gracies també a en Ramon, amb qui vaig parlar després per telefón, a veure si aviat m’escapo a L’Escala i fem una inmersió.

P.D.: he de bucear no tan pegado al fondo, he de bajar más lento, he de mejorar mi respiración…en definitiva…he de seguir aprendiendo, y si alguien lee esto, y es buzo inexperto (o incluso experto)…calma, sobre todo siempre mucha, pero mucha, mucha calma, que ponerte nervioso…no solo no ayuda…sino que te agobia un huevo (y ahora puedo decir que lo sé por experiencia propia)

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2 comentarios sobre “Cosas que aprendí un jueves de agosto a 27 metros de profundidad

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  1. Cuando me saqué el open watter, las prácticas de piscina las hacíamos en la playa, y mi monitor, en una de las inmersiones, se metió por un tubo delante mío, y aleteó como loco para levantar arena. Yo esperé a que la arena bajará, y luego seguí adelante…. Se cabreada conmigo porque no me ponía nerviosa. Jejejeje.

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